La ciclista mexicana no pudo concluir la carrera de gran fondo del ciclismo de ruta de los Juegos Olímpicos París 2024, por lo que buscará la revancha, si Dios lo permite, dentro de cuatro años.
COM Informa,
PARÍS, FRANCIA
2024-08-04
Su cuerpo muestra los estragos de la caída. El costado derecho está casi cubierto por gasas de color blanco. Su brazo con un ligero hematoma, su muslo rasgado, su rodilla casi reventada y los ojos cristalizados, muestran a Marcela Prieto como una guerra que acaba de librar su batalla sobre el asfalto de París.
“Con un trago amargo. Creo que no esperaba esto. Me sentía muy bien. Y no terminar, pues, es triste”, dijo apenas llegó a la zona llamada “box” en donde arriban las ciclistas al final de los 158.5 kilómetros sobre las calles de la capital francesa. Justo a los pies de la emblemática Torre Eiffel.
Marcela había dispuesto una carrera complicada, la presencia de las mejores del mundo como la medallista mundial, la neerlandesa Marianne Vos, la estadounidense Kristien Faulkner, quien estaba dispuesta a escribir su historia en esta competencia, era las principales rivales, aunque ella llegó de último momento a su selección.
Desde la salida en Trocadero, tuvo el presentimiento de que algo bueno estaba por suceder. Había confianza porque el trabajo realizado en varias competencias en América y más reciente en España, le daban seguridad para pensar de esa manera.
En la línea de salida y, luego que la exestrella del ciclismo francés, Jeannie Longo diera el toque de partida, y el presidente de la UCI, David Lappartient, soltara la justa, Marcela presionó su pedal para en encaminarse al recorrido, confió en ella misma y acompañada del destino se perdió entre el pelotón multicolor.
Los primeros kilómetros fueron controlados, es decir, nadie intentó una fuga. Hacerlo temprano era arriesgarse con menoscabo. Marcela se mantuvo a rueda en espera del primer jalón. La eslovaca Nora Jensucova intenta el primero, y se suman la vietnamita Thi That Nguyen y israelí Totem Gafinovitz, pero son copadas de inmediato.
Marcela se mantiene expectante, y sigue en su viven en el pelotón. Han pasado el tramo más difícil y se adentran a un breve descenso en donde Marcela pierde el control y cae. Sintió como su cuerpo voló y sufrió algunos raspones.
“Me sentía muy bien. Iba en el grupo principal. Tras una caída que tuve, no vi una banqueta. Una banqueta que todas lograron salirse y yo me fui al piso”, comentó.
Fue auxiliada y como pudo trató de sobreponerse, pero el cuerpo no respondió. Estaba adolorido por el fuerte impacto. En ese momento fue un mar de confusiones. No podía creer cómo su sueño olímpico había terminado en el kilómetro 80.
“Sentí impotencia. Porque había trabajado duro para estar aquí. No fue de un año, sino de muchos. Fueron varios años atrás los que estuve trabajando. De llegar a Europa y prepararnos en competencias importantes y meternos en podio. Pues aquí no queda. Creo que para voy a seguir intentándolo”, afirmó.
Sin embargo, puede agradecer que no pasó más allá de una serie de raspones porque “vi como volé, di cómo dos vueltas, me levanté, seguí con la cadena floja, pero ya no pude y así me fui hasta el kilómetro 115 cuando ya no me dejaron”.
“Trabajé duro y para mí no termina aquí.
Voy a otras competencias y me gustaría demostrar lo que tenemos en México y demostrar de la mejor manera en competencias. Ahora tengo frustración e impotencia. Pero estar aquí me ha sentir contenta, feliz de estar en el arranque con todas ellas. Y de estar entre las mejores del mundo. Creo que es un gran orgullo”.
Al final, Marcela sólo pudo saber cómo la estadounidense Kristen Faulkner (3:59.23 horas) daba a su país el oro y terminaba con un compás de espera de 40 años para otra estadounidense subiera al podio olímpico, luego de Connie Carpenter en Los Ángeles 84.
Desafió el asfalto parisino para dejar vencer a la favorita, la neerlandesa Marianne Vos, quien a sus 37 años de edad, se conformó con la plata con 4:00.21 y el bronce para la belga Lotte Kopecky con el mismo tiempo en un sprint de alarido en la meta de Trocadero..